Al cumplirse 90 años de una
de las mayores masacres a los pueblos originarios en la República Argentina, el
Área de Investigaciones Históricas del Museo del Hombre Chaqueño, recurre a la
memoria colectiva para conmemorar esta horrible matanza a un pueblo indefenso
que luchaba por mejores condiciones de vida. Las reducciones indígenas habían
sido creadas a principios del siglo pasado con el propósito de mantener juntos
y disciplinados a los indígenas del Territorio del Chaco, a los que, luego de
arrebatarles la tierra por medio del genocidio del general Victorica (1884), se
los utilizó como mano de obra barata en los obrajes, en las fábricas de tanino
y en la cosecha algodonera.