lunes, 28 de abril de 2014

Día Internacional de los Trabajadores

LA LUCHA PARA MEJORAR LA CALIDAD DE VIDA

El Área de Investigaciones Históricas del Museo del Hombre Chaqueño "Ertivio Acosta" conmemora el día del trabajador próximo, recordando que es una fecha en la cual deben reforzarse los objetivos de lucha.
El informe del ingeniero Bialet Massé sobre el Estado de las Clases Obreras en la Argentina era lapidario con respecto al Chaco. Éste era precisamente uno de los Territorios donde la clase trabajadora soportaba peores condiciones de trabajo. Los obrajes forestales, instalados ya desde 1865 en la ribera del Paraná, tenían sumidos a criollos e indígenas a un sistema de semiesclavitud hacia 1904.
La baratura de la mano de obra, el trabajo de sol a sol, la mala alimentación, las enfermedades provocadas por los insectos, los accidentes de trabajo, la falta absoluta de legislación que protegiera al obrero, a lo que debe sumarse el pago en vales; colocaba a la clase trabajadora de Chaco en una de las más castigadas del país.
Pero como todo mal tiene su fin, a la llegada de los inmigrantes en el final del siglo XIX, los trabajadores del monte y los pocos urbanos, aprendieron de ellos las formas de organización, que necesitaban para sacarse de encima el yugo de la explotación.

jueves, 24 de abril de 2014

LA AMPLIACIÓN DE LAS FRONTERAS AGROPECUARIAS

El Área de Investigaciones Históricas del Museo del Hombre Chaqueño “Ertivio Acosta” rescata un episodio de la ocupación militar de estas tierras, las últimas de la Argentina, en ser despojadas a los pueblos originarios. La muerte del Capitán Solari ocurrió a fines de abril de 1912. A fines de 1911, había llegado a Presidencia Roca, procedente de Resistencia, el Regimiento 7 de Caballería, compuesto por 500 efectivos. Su misión era, de acuerdo al plan pergeñado por las autoridades nacionales, delimitar el terreno donde se debía implementar un modelo económico y social una vez desplazados los pueblos originarios.
Ese era el rol que le habían adjudicado las naciones dominantes del mundo al naciente Estado-Nación argentina. Era necesario aumentar la frontera agropecuaria, por lo tanto, donde el indígena abundara, había que someterlo, cualesquieran fueran los medios.
Facundo Solari, a la sazón Jefe del Tercer Escuadrón de ese regimiento, recibió instrucciones para dirigirse al campamento del 9° Regimiento de Caballería con asiento en Formosa. En ese trayecto, una vez cruzado el Río Bermejo, se enfrentó con sus 16 soldados a una tribu. Luego de varias escaramuzas, sostiene López Piacentinni,  Solari cayó mortalmente herido, siendo su cuerpo abandonado en el campo de batalla.
Informadas las autoridades de Formosa del hecho, se ordenó al teniente José María Ruda ir por el cuerpo del capitán, al frente de un pelotón de 40 hombres.
El vuelo de los cuervos ayudaron a encontrar el cuerpo del jefe militar, desnudo, semihundido en un estero y en estado de descomposición.  Sus restos fueron trasladados a Presidencia Roca donde fueron sepultados.
Parafraseando a aquel autor que dijera que “el asesino siempre vuelve al lugar del crímen”, fue en ese mismo escenario donde seis meses después, una patrulla que visitó las inmediaciones donde cayera erl Capitán Solari, encontró a un indígena, vistiendo la chaqueta del militar.
Cuando el Sargento Félix Benitez inquirió al indígena de la procedencia de las prendas,  fue respondido con varios balazos que terminaron con su vida.
El Mayor Marcos Hermelo, fue el encargado de ir en busca de escarmiento para los malones del Bermejo. Luego de librar varios combates, tomaron varios prisioneros y los llevaron a Presidencia Roca.

EL HOLOCAUSTO ARMENIO

El Área de Investigaciones Históricas del Museo del Hombre Chaqueño “Ertivio Acosta”, recuerda este 24 de abril el Día del Holocausto Armenio, conocido también como “gran crimen” ocurrido desde 1915 hasta 1923.
Consistió en la deportación forzosa y exterminio de entre un millón y medio y dos millones de personas de nacionalidad armenia, por parte de los turcos otomanos.
El 24 de abril de 1915 comienzó la masacre contra varios centenares de armenios y otros pobladores griegos, asirios y serbios. La mayoría de las víctimas falleció a causa del hambre y la sed a lo largo de los cientos de kilómetros.

Las autoridades turcas reconocieron posteriormente que si bien hubo exterminio, no se trató de un genocidio porque no hubo un plan sistemático de eliminación masivo y premeditado.

martes, 22 de abril de 2014

MARIA MEXÍA : Heroína Indígena Santiagueña

Nos referiremos hoy a la vida de una mujer indígena que vivió en Santiago del estero en época de la Conquista, más precisamente en el siglo XVI.
Núñez del Prado, llegó a los valles calchaquíes, a mediados del siglo XVI. El Conquistador español llegó acompañado por 50 españoles, dos frailes dominicos y un gruipo de indios flecheros sometidos.
Las tierras de la Tucu-manita, o tierra de los tucu-tucu, o luciérnagas, o bichitos de luz, o también llamada YUKUMAN (yuku: río, y man: ir hacia; o sea ir hacia el río), estaba poblada por varios pueblos originarios. En la zona cordillerana los diaguitas y los Quilmes y mas hacia la tierra de Santiago del Estero los juríes, los lules y los vilelas.
Los españoles , entre los que venía el joven, de familia noble, Hernán Mexía Mirabel, tuvieron serias dificultades para poder asentarse definitivamente en la tierra de los yukuman. Fundaron la ciudad del Barco I y Barco II, pero finalmente se fueron afincando en lo que era la Madre de Ciudades (Santiago del Estero) fundada en 1553.
Allí había un grupo de indígenas sometidos de la familia de los juríes (nombre que deriva de SURIES, o avestruces que abundan en la región). Entre ellos había una indígena que llamó la atención de Hernán Mexia, quien se unió a ella y tuvo con la misma 4 hijos , las dos mayores mujeres.
La indígena, que hubiera quedado en el anonimato, de no haber sido que se unió a un español, aprendió el idioma de sus dominadores, leyendo y escribiendo el idioma de la Castilla.
Cuando Hernán partió al Alto Perú a validar sus títulos, hizo casar a la ahora llamada María Mexía, con un indígena. Tanto el español, (quien se llevó al Perú, a vivir con él a sus hijas mayores), como el indígena esposo de María, murieron en distintas circunstancias, por lo que ésta se dedicó a mantener el hogar, acercándose a la iglesia católica, quién había auxiliado a los conquistadores.
Rodeada de hijos y nietos, María resistió junto a su pueblo santiagueño, a los ataques de los últimos malones, donde se  detectaba ya la presencia de hombres blancos, que dirigían a los indígenas en sus fechorías.
María sembraba, cosechaba, atendía el hogar, educaba a sus hijos y nietos. Ya en 1575, sintiéndose anciana quiso dejar lo que había logrado construir (una chacra con diversos ganados) a sus criadas indígenas, a sus hijos y nietos. No se había olvidado de sus raíces. Hoy se la recuerda en toda la región porque dejó un testamento (el único de una mujer indígena) en el Poder Judicial de Santiago del Estero (N°de Legajo 1600) y a partir de esta historia, Lucía Galvez,  historiadora, la llevó a la literatura.

sábado, 19 de abril de 2014

GENOCIDIO Y ECOCIDIO

El Área de Investigaciones Históricas del Museo del Hombre Chaqueño “Ertivio Acosta”, acude a la memoria colectiva, en esta semana, en el marco del Día del Indígena Americano, para hacer visible los despojos, las matanzas, la destrucción de un sistema de subsistencia, de la que fueron objeto los habitantes de la América precolombina.
Se estima que al momento de la llegada del hombre blanco poblaban estas tierras entre 60 y 120 millones de indígenas. Trescientos años después quedaban sólo 20  millones de ellos. El proceso de mestizaje no alcanzó a igualar a aquellos que fueron exterminados.
En primer término, en nombre de la fe católica, los conquistadores europeos cometieron una doble matanza: por las armas en primer lugar y por las enfermedades que estos les transmitieron a los pueblos originarios que no tenían defensas inmunológicas para contrarrestarlas.
Luego siguió el “ecocidio”, destrucción del hábitat natural del hombre americano. El incendio de llanos y de selvas y montes obligó a las tribus a desplazarse a otras latitudes con las secuelas negativas que esto conlleva.
La explotación del trabajo forzado en los yacimientos minerales y en las plantaciones de caña de azúcar, cacao, algodón,  se encargaron de segar millones de seres humanos.
Luego vinieron las matanzas en masa. En Santa Fe, Chaco y Formosa hubo suficientes ejemplos: San Antonio de Obligado, Napalpí, El Zapallar, Rincón Bomba; donde quedó demostrado el genocidio cometido contra los primitivos dueños de las tierras.

Hoy continúa, de modos más sutiles, esta persecución y discriminación que debe cesar, en función del respeto a la diversidad cultural y al fortalecimiento de nuestras democracias.

jueves, 10 de abril de 2014

LA COSMOVISIÓN AMERICANA

El Área de Investigaciones Históricas del Museo del Hombre Chaqueño “Ertivio Acosta”, evoca en el marco del Día del Indio Americano, a conmemorarse el próximo 19 de abril, a aquellos pueblos originarios de América en distintas facetas de su desarrollo social y cultural.
El mito actuó en estos pueblos siempre como un elemento simbólico, expresando los ideales, sueños, anhelos y emociones de sus portadores, y posicionándolos frente al mundo, sus creadores y destructores.
No es una teoría abstracta sino una codificación de la religión primitiva y de la sabiduría práctica.

A partir de 1492, los conquistadores españoles y portugueses, produjeron un lento sometimiento de los habitantes precolombinos, imponiéndoles su cosmovisión del mundo, fundamentada en una concepción eurocéntrica, superior, mesiánica, sagrada; donde un grupo dominante, en este caso los conquistadores, utilizaron el mito como mecanismo de control social y dominio político. 

martes, 1 de abril de 2014

MEMORIA VERDAD Y JUSTICIA PARA MALVINAS

El Área de Investigaciones Históricas del Museo del Hombre Chaqueño “Ertivio Acosta”, evoca este 2 de abril, la recuperación transitoria de Malvinas e Islas del Atlántico Sur.
Este hecho militar era y es un caro sentimiento de la población argentina, desde que en 1833, el imperio británico usurpó por la fuerza este archipiélago, que por fundamentos geográficos, históricos y jurídicos pertenece a la Argentina.
Esta ocupación, improvisada, se daba en el marco de la última etapa de la dictadura cívico-militar más genocida que conociera nuestro país.
Las crecientes luchas populares, que tuvieron su más alta expresión el 30 de marzo de 1982, hicieron retroceder los planes políticos de la Junta Militar, quienes pergeñaron una  maniobra distractoria apelando a un anhelo muy sentido por los argentinos: recupera Malvinas, para nuestra soberanía.
Para implementar ese proceso, acudieron al lo servicios de jóvenes sin adiestramiento militar para una proeza de esa naturaleza.
Ignorando el destino de la operación, las tropas nacionales, en su mayoría del interior del país, sufrieron toda clases de privaciones por falta de una logística adecuada, antes y durante las operaciones.
Todos los padecimientos que sufrieron los soldados argentinos llenaron miles de páginas, volcadas en distintos testimonios escritos. Sus relatos y las imágenes rescatadas de aquellos sucesos estremecieron hasta las lágrimas a varias generaciones.
Pero tal vez lo más condenable sean los tormentos que sufrieron los que para algunos eran “ los chicos de la guerra”. Condenados sin juicio, por “ robar una oveja” u otras nimiedades; para palear las hambrunas a las que fueron sometidos, fueron estaquedos a la intemperie, torturados y condenados al frío de aquellas latitudes.
La dictadura que gobernaba el país, extendía el Terrorismo de Estado, contra sus propios combatientes.
A pesar de la intrepidez, el ingenio y la valentía de aquéllos verdaderos héroes, el sólo hecho de enfrentarse a la flota más poderosa del mundo apoyada por la OTAN y las fuerzas norteamericanas, anunciaba que la guerra era en sí “ la crónica de una derrota enunciada”, mientras que por los medios oficiales anunciaban que “ íbamos ganando”.
Más allá de la derrota, dolorosa en sí, las secuelas negativas se prolongaron en el tiempo. La “desmalvinización” inducida desde el poder, la negación de los ahora “ derrotados de Malvinas”, la impunidad de los torturadores, la negación de los derechos a los combatientes; el vacío social al que fueron condenados provocaron problemas psíquicos (que generaron cientos de suicidios), dificultades para su reinserción laboral y social, discriminación y marginación.
Hay una deuda moral, nacional, con los excombatientes de Malvinas. El pleno cumplimiento de sus derechos vale mas que mil medallas o monumentos. Por ello apelamos a la memoria colectiva, no sólo para que se los recuerde cada 2 de abril, sino porque este es el tiempo para el reconocimiento. La política de Estado, de Memoria, Verdad y Justicia está llegando a la causa Malvinas. Es el mejor homenaje para ellos.